Testimonio

JUAN MOISÉS CABRERA

Mi nombre es Juan Moisés Cabrera nací en la República Dominicana en la ciudad de San Juan de la Maguana criado en el copey Altamira y crecí en el evangelio cristiano.

Mi testimonio es el siguiente:

A la edad de 8 meses en el vientre de mi madre la ciencia me había declarado, muerto mi madre no era cristiana, se dedicaba a la santería y brujería leía las manos de las personas le adivinaba el futuro a las personas. Sucedió que cuando estaba mi madre en el hospital ya a punto de dar a luz un hijo muerto la ciencia no se había equivocado estaba muerto, pero unos minutos más tarde Dios devolvió a mi cuerpo vida. Era algo increíble, tanto para los médicos como para mis padres. Mi padre alrededor del hospital comenzaba a dar sus primeros pasitos en el evangelio, todo proseguía normal. Se fueron a casa con el niño Moiselito, meses más tarde una bruja famosa en el pueblo me chupa la sangre de mi cuerpo era mi Visa Abuela que también le se dedicaba a la Santería “que el Señor lo reprenda”.

Luego mi estado físico era crítico, pero allí también Dios puso su mano poderosa y fui a salvo de ese mal infernal, Cuando nací hubo negligencia médica, a los 6 meses de nacido después de lo mencionado se reflejo una fiebre que quemaba y era grande la preocupación de mis padres, esa fiebre provoco una enfermedad llamada Polio, ahora era más difícil mi madre era de muy bajos recursos, mi madre era pobre mi padre era constructor de carreteras siempre estaba atento a mi persona, el tiempo fue pasando y vemos a una madre idolatra, santera tratando de buscar ayuda en sus estatuas y otros brujos. (Hago un paréntesis y puedo decir que mientras escribo mis lágrimas caen en el teclado de mi computador).

Dios estaba mirando todo lo que estaba pasando, el tenia cuidado de mi siempre aunque vivía en un lugar dedicado a la idolatría, ya todos los ahorros se habían acabado no quedaba nada, mi padre decidió sacarme de aquel lugar a los tres años de edad. Entonces es ahora cuando comienzo una vida nueva, es como si mis ojos nunca hubieran visto la luz del día. Mi Abuela que tanto le agradezco ella con su sonrisa junta a mi padre me hizo crecer bajo el temor de Dios, cuando estaba en aquel lugar Copey Altamira Puerto Plata RD aun en aquel lugar sentía la presencia del mismo Satanás que me decía “nunca serás normal”, serás un vegetal, Hermanos y amigos lectores en ese tiempo mis manos eran mis pies y mis pies mis manos no podía caminar, unos se burlaban de mi , otros sentían lastima mis piernas deformadas tenía un hueso de mi hombro izquierdo afectado, todo lo comencé a ver difícil pensé que nada se podía hacer, pero a los 7 años de edad mi abuela me hizo una invitación a una campaña Evangelística con el Evangelista Yiye Ávila la cual se llevo a cabo en Santiago de 30 caballeros en un estadio de jugar pelota era algo tremendo nunca había visto tantos evangélicos juntos adorando a Dios eran miles de Cristianos Llegó un momento esperado por muchos en aquel lugar, el Evangelista Ávila hacia el llamado a los que querían a Cristo y también a los enfermos, no caminaba, usaba muletas y un aparato el cual estaba colocado en mi pierna derecha de la planta del pie hasta la cintura de mi cuerpo, mi forma de caminar era arrastrándome por el piso como un animal de cuatro patas, mis piernas en posición hacia arriba y mis manos sosteniendo mi cuerpo, pero al escuchar aquel llamado me quede sentado pero mientras mis lagrimas salían por mis ojos Dios fortaleció mi vida, unos Ángeles visitaron aquel lugar, y rayo de el cielo atravesó aquella cobija de hierro que nos cubría mientras que sentía que aquellos ángeles se pusieron a mi lado y de aquella silla me levantaron, sentía que me quemaba, todos los tendones de mi cuerpo empezaron a moverse en mi cuerpo, hueso con hueso se ponía en su lugar estaba recibiendo sanidad en aquel momento, boté las muletas, aquellos hierros salieron solos y la alegría era tan grande que daba gritos y comencé a tirarme en el piso y volvía y me paraba pues aun no creía lo que estaba pasando asta que comencé a andar con mis piernas por aquel estadio dándole la Gloria a Dios por aquel milagro y mi salvación. Hoy mi padre es pastor en los EEUU mi madre le sirve a Dios también, mis hermanos son levitas de Dios, hoy cuento con el respaldo de Dios para llevar mi testimonio al mundo entero por la Radio, Televisión y personalmente.
Amado hermano y amigo lector si este testimonio ha llegado a tu corazón, deja que Cristo entre a tu corazón y te limpie.

Repite esta Oración: Señor Jesús, “En este momento reconozco que soy pecador, lávame con tu sangre te entrego mi vida y mi corazón, sana mis heridas y rompe las cadenas de mi vida, quiero que seas mi padre y amigo y yo quiero ser tu hijo, gracias por ser mi amigo”. Si has repetido esta oración pasaste de muerte a vida, busca una Iglesia Cristiana Evangélica donde se predica la sana doctrina. Hoy si Eres mi hermano por la Sangre de Mi Jesús.